Sobre el amor

Ensayo fotográfico en marcha desde 2008.

-Aló, ¿Rubio?

-¿Qué más Dani?, ¿cómo va?

-Bien, bien. Oiga, lo llamo para algo y si no le suena, fresco… ¿Se le mediría a hacer las fotos del matrimonio de mi cuñada?

 

La cautela en la pregunta se debía a que hasta ese momento al parecer solo había un tipo de fotógrafo de matrimonios y yo no encajaba en ese estereotipo. Mi querido amigo Daniel Alvarez conocía de mi experiencia como foto reportero de la vida nocturna bogotana y vio el potencial de que aplicara mi mirada al asunto.
Por supuesto acepté. Bueno, en realidad fueron ellos los que aceptaron mi inexperiencia y pusieron fe ciega en mi estilo y mi forma de trabajar.
Entonces, el 19 de Julio de 2008, de la mano de Valeria Duque, arranca mi historia con la fotografía de matrimonios: Juntos creamos efeunodos fotografía.
Mi historia con el amor viene de mi familia: del ejemplo de mis papás aprendí sobre el amor de pareja, amar lo que se hace y amar a los demás. Ellos llevan un feliz matrimonio de más de 40 años que ha sobrevivido todos los embates, y eso explica muchas cosas sobre mí y la pasión con la que hago mi labor.

Me interesa ver la forma cómo nos relacionamos los humanos a través de expresiones auténticas y singulares.

Documentar la conexión que va más allá de las palabras,

el llanto

y la risa.

Mi credo es:

simultaneidad, espontaneidad, geometría, simetría y color.

Siempre trabajo de la forma más discreta posible.

Y siempre con el propósito claro de construir un patrimonio visual invaluable para mis clientes,
porque mi mayor deseo al entregar unas fotos es que en diez o veinte años estas personas las vean y revivan lo que sintieron ese día… como si estuvieran ahí de nuevo.

Vea más de mi trabajo de fotografía de matrimonios en:
celebramoselamor.com/rubio